Expediciones en la Antártida

La Antártida es tierra de aventuras, el rincón más alejado del planeta. Mundo idílico y extremo, donde ningún país gobierna y nadie explota a nadie. La ciencia ha puesto aquí sus bases, y la cooperación entre países es el emblema del continente.

El desierto de la Antártida acumula nieve hace cientos de miles de años. La parte más profunda tiene 4 kilómetros de longitud. Miles de animales buscan alimento en el mar helado y forman colonias en la superficie. Los rodean montañas blancas, icebergs e impresionantes tonos de luz que se reflejan en el suelo.

¿Estás preparado para caminar por el hielo entre miles de pingüinos y leones marinos? Encuentra aquí muchos más viajes por Antártida.

Qué ver en la Antártida

Los glaciares forman subyugantes plataformas de hielo flotante; la plataforma de hielo Ross, por ejemplo, es más grande que España. Los icebergs tienen forma tubular o de mesa. Los hay de 20 y de 100 kilómetros de longitud.

Todo aquí es magnánimo y está cubierto por un halo de pureza. Veamos qué hay en la Antártida realmente:

Animales de la Antártida

Los pingüinos forman colonias de miles y miles de ejemplares. Puedes acceder hasta ellos en uno de nuestros botes, pisar tierra firme y fotografiarlos en multitud o de a uno. Estarán tan cerca que podrás apreciar las vetas anaranjadas que contrastan con el blanco y negro del cuerpo.

Las ballenas asoman las aletas o el cuerpo fuera del agua y se comunican con sonidos. Algunas son más grandes que los barcos, cuesta creer que se las haya cazado. Verlas resulta una experiencia donde se mezcla lo sagrado. La naturaleza, ajena al dominio humano, se muestra sublime.

Entra aquí para profundizar en la fauna de la Antártida. Todo tipo de focas, aves, lobos y elefantes marinos habita este territorio.

Áreas de la Antártida

Vientos intensos, mares revueltos y un blanco extremo que baña todo. Así es la Antártida. Pero una vez que entras, empiezas a entender que cada zona tiene su particularidad y su historia.

Costa oeste de la Península Antártica

Te esperan cumbres nunca escaladas por el hombre, vastos glaciares que se deslizan inexorables hacia el mar, y un sol resplandeciente sobre grandes paisajes de hielo y mar. En esta zona está Bahía Paraíso, donde llegan las ballenas atraídas por la abundancia de alimento.

Los sitios más visitados son: Oeste y Sur del Estrecho de Gerlache, Isla Cuverville; Puerto Mikkelssen y rocas Hydrurga; Puerto Lockroy (donde se encuentran las colonias más grandes de pingüinos papúa de la península), Isla Danco; Isla Petermann, Puerto Neko, Punta Proa, Base Brown e Isla Pleneau. Muchos de estos paradisíacos lugares te permiten pisar el continente antártico.

Costa noroeste de la Península Antártica

Aquí encontrarás los témpanos de hielo más espectaculares, aquellos que rompen en las barreras de Larsen, Ronne y Filchner, y se desplazan a la deriva. También hay una importante población de pingüinos de adelia, y anidan en primavera diversas especies de petreles.

Los sitios más visitados son: Bahía Esperanza, Isla Paulet, Estación Marambio, Isla Devil, Caleta Otaño y Cerro Nevado.

Islas

Comunican América del Sur con el continente helado. Los principales sitios de interés se encuentran en la Isla Elefante y las Islas Shetland del Sur, donde hay 15 visitas turísticas de primer nivel. También están las Islas Malvinas y las Sándwich, Orcadas y Georgias del sur. Podrás bajar a tierra y caminar entre la fauna. Entra aquí para obtener más información sobre las islas.

Lugares de interés en la Antártida

No sólo es fauna y paisajes salvajes. Te mostramos otras cosas que hacer en la Antártida:

Isla Decepción

Entre 1790 y 1988, en toda el área antártica y subantártica, se perpetró la más terrible y sistemática matanza de pingüinos, focas y ballenas, incluida, en 1912, la de la Gran azul, una ballena azul de 34 metros, el animal más grande que se haya medido nunca en la Tierra.

Isla Decepción conoce bien esta parte de la historia antártica. Es una isla volcánica, todavía en plena actividad, donde entre 1900 y 1933 operó una de las mayores factorías balleneras del continente.

Aún hoy pueden verse los hornos en los que se obtenía el aceite de foca y ballena y los enormes depósitos en los que se almacenaban. El marco natural es desconcertante: aunque la temperatura hiela las lágrimas, algunos lugares de su costa tienen aguas calientes donde es posible bañarse. Algunas superan los 60 grados.

Canal Lemaire

Tras el paso por el estrecho de Gerlache, el crucero Aleksey Maryshev se acerca al canal Lemaire. A los lados, sólo el manto blanco de las nieves recientes y los hielos milenarios suavizan los perfiles de una costa defendida por farallones escarpados. El paso es tan estrecho, y las paredes que estrujan el agua tan altas, que en pleno mediodía el barco queda a la sombra.

Faraday

Cerca de la isla Peterman hay un lugar que tienes que visitar en la Antártida: la antigua base Faraday, mítica estación científica donde se detectó por primera vez el agujero de ozono. Éste es el punto más austral del viaje, a muy poca distancia del Círculo Polar Antártico. En estas latitudes se asiste al más exquisito juego de luces. A veces, el lejano golpeteo de las ballenas minke, estrellando sus cuerpos contra el agua, hace de contrapunto sonoro.

Bahía Paraíso

Probablemente uno de los parajes más majestuosos para visitar en la Antártida. Una luz de intensidad desconocida pinta el gigantesco borde claroscuro de la costa, sobre unas aguas quietísimas.

Lo que no está en el guión de Bahía Paraíso es la aparición de un grupo de orcas. Pueden estar tan próximas de la embarcación que simplemente extendiendo el brazo tocarías sus escurridizos lomos negros. Una experiencia de adrenalina pura.

Monumento histórico cabaña Snow Hill 1902

Queda a 12 kilómetros de la Base Marambio. Esta mítica cabaña, entre la inmensidad blanca y vacía, rememora el viaje a la Antártida de Shackleton, uno de los grandes exploradores del siglo XX. Dos años permaneció aquí resguardado, hasta su rescate, un grupo de expedicionarios que se dirigía al Polo Sur.

Actividades en la Antártida

Mira aquí nuestros cruceros por Antártida. El viaje en barco ofrece distintos tipos de camarote y todo el confort para que disfrutes la experiencia. Puedes ampliarlo con alguna de estas actividades:

Campamento

Nuestro guía supervisa el armado de carpas. Pocos viajes a Antártida ofrecen esta opción, que está sujeta a las condiciones meteorológicas. Es una experiencia que permite sentir la noche antártica y los olores volcánicos.

Caminatas por la costa

En botes de goma se llega a tierra firme. Podrás circular entre pingüinos y otros animales, estar en medio de colonias con millares de ejemplares, y explorar sectores inhóspitos de este continente congelado.

Esquí de montaña

En grupos reducidos se escala terreno empinado. Sólo apto para viajeros experimentados. Quienes no dominan el deporte pueden hacer caminatas por el hielo sobre raquetas.

Helicóptero por la Antártida

Actividad complementaria al crucero que hayas elegido. Desde las alturas todo toma otra dimensión, la nieve se extiende vasta e infinita y el mar se agita a la distancia.

Kayak

Otra manera de conectarse con el agua. Lo más difícil, incluso en mares calmos, es entrar y salir del kayak. Podrás remar a lo largo de la costa o cerca del barco, sentir el impulso de las olas y las gotas frías sobre el rostro.

Montañismo

Debes tener estado físico para caminar 4 horas o más sobre terreno irregular. Aprenderás rápido a andar con raquetas de nieve. Te esperan fabulosas vistas panorámicas.

Fotografía

El lente de la cámara permite ver Antártida con otra atención. Descubres detalles que se escapan a primera vista. Es una de las actividades más placenteras: fotografiar la fauna y los paisajes. Lo puedes hacer tanto por tu cuenta como de forma profesional con nosotros. Contamos con especialistas y un taller especialmente diseñado.

Fenómenos ópticos de la Antártida

Una de las grandes sorpresas que hay en la Antártida es el juego de luces. Aparece de forma inesperada en la expedición.

Aurora Austral

Es el fenómeno óptico más impresionante que esconde Antártida. El campo magnético y las partículas de vientos solares provocan un juego de luces fluorescentes que circula por el cielo nocturno como ríos de color.

Halos

Las partículas de hielo refractan la luz y generan un espectro de colores alrededor de la luna o el sol.

Resplandor de hielo

Otro de los misterios de la Antártida son las nubes bajas del horizonte que se muestran claras durante la noche. Les indican a los navegantes la presencia de “pack” o mar helado más adelante.

Blanqueo

El sol se refleja en el hielo y muchos objetos, que deberían producir sombra, no la tienen. A este efecto se lo conoce como blanqueo u oscuridad blanca.

Con todo esto ya puedes hacerte una idea de lo que pasa en la Antártida, pero ni mil libros serán suficientes para sentir los vientos helados, el mar convulsionado, la vida salvaje y los paisajes blancos. La Antártida se toca. Se huele. Se sufre y se ama.

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